La sociedad civil comienza a despertar del largo sueño de inconsciencia y comprende su error: hemos dejado a los enemigos de la sociedad civil y del Estado dirigir sus políticas contra el mismo Estado y contra la sociedad civil hasta condenarla, ningunearla y abandonarla después de saquearla sin piedad.

El despertar de la sociedad civil que nunca quisieron los enemigos del Estado y de la sociedad civil porque sienten verdadero pavor de que algún día despierte el gigante que yace dormido en el seno de la sociedad civil: el PODER CIVIL. Porque entonces desde ese mismo momento habrá nacido un Estado nuevo y Ampliado donde participen los que siempre estuvieron excluidos, abandonados como desagradables compañeros de viaje, como  parias.